sábado, 14 de junio de 2014

El Manejo de las Emociones Ajenas






Termina un largo día, húmedo y fatigoso, en Disneyworld; un autobús cargado de niños con sus padres inicia el trayecto de veinte minutos para regresar al hotel. Los niños están sobreestimulados y caprichosos. También los padres. Todo el mundo se muestra quejoso.
Es un viaje infernal.

De pronto, entre las voces quejosas de padres y niños, se alza un gorjeo fino y persistente : el conductor del autobús ha comenzado a cantar 'Bajo el mar', de la película 'LA SIRENITA'. Todo el mundo comienza a aquietarse para escuchar. Por fin una niñita agrega su voz ; después, varios niños más. Cuando llegan a destino todo el mundo está cantando
'El Círculo de la Vida', de 'EL REY LEÓN'. EL viaje infernal se ha convertido en la culminación placentera y musical de un día pleno.
El conductor del autobús sabía cómo actuar. De hecho, los choferes cantantes son parte de una estrategia intencional para mantener tranquilos a los clientes. Aún rememoro con placer que en los años cincuenta, cuando visité
Disneylandia siendo niño, el conductor de un autobús Mickey Mouse rompió a cantar el tema del programa televisivo, por entonces popular; sigue siendo mi recuerdo más vívido de ese viaje.
Esa estrategia
aprovecha hábilmente el contagio emocional. Cada uno es parte del equipo emocional de los otros, para bien o para mal; estamos siempre activándonos mutuamente distintos estados emocionales. Este hecho ofrece un potente argumento contra la expresión deshinibida de sentimientos tóxicos en el ambiente de trabajo: envenenan el pozo. Por el lado bueno, los sentimientos positivos que nos inspira una empresa se basan, en gran medida, en lo que nos haga sentir la gente que representa a esa organización.   http://inteligencia-emocional.org/articulos/elcerebroemocional.htm                                                                                                      

Liderazgo en Las Empresas

El Dr. George H. Gallup fundó la Organización Gallup sobre la creencia de que cada persona tiene derecho a ser escuchada, que, según sus palabras, ‘hay seis mil millones de maneras de vivir la vida y debemos estudiarlas todas’.
 
                                    
La Organización Gallup es conocida en el mundo entero por sus encuestas políticas. Pero este informe trata de sitios de trabajo sanos y de los gerentes que los construyen.
La investigación Gallup reveló muchas cosas, pero la más importante fue la siguiente: los empleados talentosos necesitan gerentes excepcionales. El empleado capaz podrá elegir una empresa por sus líderes carismáticos, la generosidad de sus beneficios y sus programas de capacitación de talla mundial, pero su tiempo de permanencia en ella y la productividad de su trabajo dependerá de su relación con su supervisor inmediato.
Si usted tiene una mente estadística, probablemente quiera saber cómo se procedió. Fue una combinación de grupos focales, análisis factoriales, análisis de regresión, estudios concurrentes de validez y entrevistas de seguimiento.
Las empresas del siglo XXI se han dado cuenta, finalmente, que trátese de un diseñador de programas para computador o del conductor de un camión repartidor, los aspectos más valiosos del trabajo son
en la actualidad, como lo describe Thomas Stewart en Intellectual Capital, ‘las actividades más esencialmente humanas: percibir, juzgar, crear y construir relaciones’. Esto significa que buena parte del valor de una empresa se encuentra actualmente ‘entre las orejas de sus empleados’.
 
 
LOS GERENTES GANAN LA PARTIDA A LAS COMPAÑÍAS Una vez al año aparece un estudio titulado ‘Las Cien Mejores Compañías Para las Cuales Trabajar’. Los criterios de selección son factores como: ‘¿Posee la compañía una guardería en sus instalaciones?’ ‘¿Cuántas vacaciones brinda?’ ‘¿Ofrece la compañía algún tipo de esquema de participación en las utilidades?’ ‘¿Está comprometida con la capacitación de sus empleados?’ Para el estudio se examinan las compañías, a fin de compilar la lista de las cien mejores.
La investigación Gallup sugiere que estos criterios no aciertan en el blanco. No es que carezcan de importancia esas iniciativas que giran alrededor de los empelados. Es sólo que el gerente inmediato es más importante. Ese gerente define y forja el ambiente de trabajo.
Si establece expectativas claras, conoce al empleado, confíe e invierte en él, entonces se le puede perdonar a la empresa la falta de un programa de participación en las utilidades. Pero si la relación del empleado con su gerente se resquebraja, no habrá masajes ni servicios de pasear al perro que lo convenzan para que se quede y cumpla a cabalidad con su trabajo. Es mejor trabajar para un gerente extraordinario en una compañía anticuada que para un gerente atroz en una empresa que ofrezca una cultura esclarecida y enfocada en sus empleados.
¿Qué hacen los mejores gerentes del mundo para sentar los cimientos de un sitio de trabajo sólido? El alud de respuestas es cada vez más grande y amenaza con aplastar incluso a los gerentes más ecuánimes.
En 1975 se publicaron doscientos libros sobre el tema de la gerencia y el liderazgo. En 1997 esa cifra había crecido más del triple. En efecto, durante los últimos veinte años, los autores han propuesta hasta más de nueve mil sistemas, lenguajes, principios y paradigmas distintos para ayudar a explicar los misterios de la gerencia y el liderazgo.
Este cúmulo de consejos contradictorios, impresionistas y principalmente anecdóticos es abrumador, pero rara vez ilustran. Carecen de precisión y simplicidad. Algo falta, incluso en los consejos más persuasivos. Hay volúmenes enteros de estudios de casos y de historias personales de éxito que relatan ‘mi propia experiencia’, pero muy poca investigación cuantitativa y prácticamente ningún patrón de medición. Nunca nadie había entrevistado a los mejores gerentes delmundo para luego comparar sistemáticamente sus respuestas con las respuestas del común de los gerentes. Nunca nadie ha permitido a los gerentes excepcionales definirse a sí mismo. Nadie había llegado a la fuente. Por eso Gallup se propuso hacerlo.
Resulta que los grandes gerentes tienen menos cosas en común de lo que uno creería. Si los pusiéramos a todos contra la pared, veríamos diferencias de sexo, raza, edad y fisonomía. Si tuviéramos que trabajar para ellos, experimentaríamos estilos diferentes de motivación, de dirección y de construcción de relaciones. La verdad es que no tienen mayor cosa en común.
Sin embargo, en el fondo de diversidad se reconoció un conocimiento,una sabiduría común, a la cual volvían una y otra vez estos gerentes excepcionales.
En la investigación Gallup se escucharon 120 mil horas de grabación.
Se revisaron cinco millones de transcripciones. Se buscaron patrones. | ¿Qué era lo que tenían los mejores en común, si lo había? ¿Y qué los distinguía de sus colegas menos exitosos?
El papel del gerente es el de ‘catalizador’. Lo mismo que todos los catalizadores, la función del gerente es acelerar la reacción entre dos sustancias para obtener el producto final deseado.
Concretamente, el gerente genera desempeño en cada empleado acelerando la reacción entre los talentos de éste último y las metas de la compañía, y entre los talentos del empleado y las necesidades del cliente.
Cuando muchos gerentes representan bien este papel, la compañía se fortalece, empleado por empleado.
En todas partes, los empleados exigen más de su trabajo. Ante la descomposición de otras fuentes de comunidad, los empleados cada vez vuelven más los ojos hacia su empresa como fuente de significado e identidad. Desean ser reconocidos como individuos. Desean la oportunidad de expresarse y de adquirir prestigio significativo como consecuencia de dicha expresión. Solamente usted, el gerente, puede crear la clase de ambiente en el cual cada persona pueda conocer sus fortalezas y expresarlas de manera productiva.
Al mismo tiempo, las compañías están buscando las reservas inexploradas de valor. La naturaleza humana es una de esas últimas y ricas reservas de valor. Las compañías saben que deben explotar esas reservas si en realidad desean incrementar su valor.
En el pasado han tratado de aprovechar el poder de la naturaleza humana sometiéndolo y perfeccionándolo, como lo ha hecho la humanidad con todas las demás fuerzas de la naturaleza. Sabemos la razón por la cual eso no funciona: el poder de la naturaleza humana reside en que, a diferencia de las otras fuerzas de la naturaleza, no es uniforme. Su poder radica en la idiosincracia, en el hecho de que cada naturaleza humana es diferente. Si las compañías desean utilizar ese poder, deben encontrar un mecanismo para liberar cada naturaleza humana en lugar someterla. Usted, el gerente, es el mejor mecanismo del cual disponen.
La intersección de estas dos fuerzas –la búsqueda de valor por parte de las empresas y la búsqueda de identidad por parte de los individuos- modificará el panorama corporativo para siempre. Algunos gerentes querrán resistirse a estas fuerzas de cambio, pero fracasarán.
La búsqueda de valor por parte de las empresas es tan incesante y avasalladora como la búsqueda de identidad por parte de los individuos. No se pueden frenar estas grandes fuerzas en convergencia. No se pueden detener.
Pero sí se pueden acelerar. Usted puede ser el catalizador. Los mejores gerentes han mostrado cómo.

Estallido Emocional









Es importante reconocer las reacciones que nos provoca en el cuerpo cada una de las emociones, y también establecer su origen, pues como se verá a continuación, nos permiten reconocer los llamados 'secuestros del centro emocional' o 'estallidos emocionales'.
Todos hemos tenido, tenemos y tendremos reacciones extremas que no se encuentran bajo nuestro control, a esto se le conoce como 'estallido emocional'. Es en esos momentos cuando, por poner un ejemplo, el centro emocional del cerebro (tema que veremos muy pronto) rige al centro racional. Estos pueden ser tanto momentos de crisis (una pérdida, una agresión, un susto) como de gran disfrute (una buena noticia, un beneficio inesperado, el encuentro con un ser querido, etcétera.). Normalmente, cuando entra un estímulo a través de nuestros sentidos, la información pasa al tálamo (una región primitiva del cerebro), donde se traduce neurológicamente, y la mayor parte ella pasa después a la corteza cerebral, donde funciona nuestra parte lógica y racional. Es la corteza quien se encarga de tomar la decisión ante el estímulo sensorial. Sin embargo, no toda la información pasa en forma directa del tálamo a la corteza. Una parte más pequeña de la información pasa directo del tálamo al centro emocional, lo que permite que tomemos una decisión instantánea e instintiva antes de que nuestra parte racional logre procesar la información. Esta relación instantánea y automática entre el tálamo y los centros emocionales es la que origina el "secuestro emocional" o "estallido emocional", y el resultado es que actuamos antes de pensar, a veces para beneficio nuestro y otras para perjuicio nuestro. Así, el cerebro, la corteza racional, no puede ejercer control cuando se presenta una emoción extrema. Lo que sí puede determinar es cuánto va a durar dicha emoción.
En los estallidos emocionales se producen también fenómenos expresivos como gritos y sollozos. Se perturba el tono afectivo habitual, se altera el ritmo de los pensamientos y se pierde, en algunos casos, el control de los actos. En las emociones muy violentas, se liberan los sentimientos reprimidos, reaparecen modos primitivos donde el sujeto puede expresar palabrotas y hasta realizar gestos brutales.http://inteligencia-emocional.org/

El Cerebro Emocional



 
El cerebro humano está formado por varias zonas diferentes que evolucionaron en distintas épocas. Cuando en el cerebro de nuestros antepasados crecía una nueva zona, generalmente la naturaleza no desechaba las antiguas; en vez de ello, las retenía, formándose la sección más reciente encima de ellas.
Esas primitivas partes del cerebro humano siguen operando en concordancia con un estereotipado e instintivo conjunto de programas que proceden tanto de los mamíferos que habitaban en el suelo del bosque como, más atrás aún en el tiempo, de los toscos reptiles que dieron origen a los mamíferos.
La parte más primitiva de nuestro cerebro, el llamado 'cerebro reptil', se encarga de los instintos básicos de la supervivencia -el deseo sexual, la búsqueda de comida y las respuestas agresivas tipo 'pelea-o-huye'.
En los reptiles, las respuestas al objeto sexual, a la comida o al predador peligroso eran automáticas y programadas; la corteza cerebral, con sus circuitos para sopesar opciones y seleccionar una línea de acción, obviamente no existe en estos animales.
Sin embargo, muchos experimentos han demostrado que gran parte del comportamiento humano se origina en zonas profundamente enterradas del cerebro, las mismas que en un tiempo dirigieron los actos vitales de nuestros antepasados.
'Aun tenemos en nuestras cabezas estructuras cerebrales muy parecidas a las del caballo y el cocodrilo', dice el neurofisiólogo Paul MacLean, del Instituto Nacional de Salud Mental de los EE.UU.
Nuestro cerebro primitivo de reptil, que se remonta a más de doscientos millones de años de evolución, nos guste o no nos guste reconocerlo, aún dirige parte de nuestros mecanismos para cortejar, casarse, buscar hogar y seleccionar dirigentes. Es responsable de muchos de nuestros ritos y costumbres (y es mejor que no derramemos lágrimas de cocodrilo por esto).
 
EL SISTEMA LÍMBICO O CEREBRO        EMOCIONAL
El sistema límbico, también llamado cerebro medio, es la porción del cerebro situada inmediatamente debajo de la corteza cerebral, y que comprende centros importantes como el tálamo, hipotálamo, el hipocampo, la amígdala cerebral (no debemos confundirlas con las de la garganta).
Estos centros ya funcionan en los mamíferos, siendo el asiento de movimientos emocionales como el temor o la agresión.
En el ser humano, estos son los centros de la afectividad, es aquí donde se procesan las distintas emociones y el hombre experimenta penas, angustias y alegrías intensas
El papel de la amígdala como centro de procesamiento de las emociones es hoy incuestionable. Pacientes con la amígdala lesionada ya no son capaces de reconocer la expresión de un rostro o si una persona está contenta o triste. Los monos a las que fue extirpada la amígdala manifestaron un comportamiento social en extremo alterado: perdieron la sensibilidad para las complejas reglas de comportamiento social en su manada. El comportamiento maternal y las reacciones afectivas frente a los otros animales se vieron claramente perjudicadas.
Los investigadores J. F. Fulton y D. F. Jacobson, de la Universidad de Yale, aportaron además pruebas de que la capacidad de aprendizaje y la memoria requieren de una amígdala intacta: pusieron a unos chimpancés delante de dos cuencos de comida. En uno de ellos había un apetitoso bocado, el otro estaba vacío. Luego taparon los cuencos. Al cabo de unos segundos se permitió a los animales tomar uno de los recipientes cerrados. Los animales sanos tomaron sin dudarlo el cuenco que contenía el apetitoso bocado, mientras que los chimpancés con la amígdala lesionada eligieron al azar; el bocado apetitoso no había despertado en ellos ninguna excitación de la amígdala y por eso tampoco lo recordaban.
El sistema límbico está en constante interacción con la corteza cerebral. Una transmisión de señales de alta velocidad permite que el sistema límbico y el neocórtex trabajen juntos, y esto es lo que explica que podamos tener control sobre nuestras emociones.
Hace aproximadamente cien millones de años aparecieron los primeros mamíferos superiores. La evolución del cerebro dio un salto cuántico. Por encima del bulbo raquídeo y del sistema límbico la naturaleza puso el neocórtex, el cerebro racional.
A los instintos, impulsos y emociones se añadió de esta forma la capacidad de pensar de forma abstracta y más allá de la inmediatez del momento presente, de comprender las relaciones globales existentes, y de desarrollar un yo consciente y una compleja vida emocional.
Hoy en día la corteza cerebral, la nueva y más importante zona del cerebro humano, recubre y engloba las más viejas y primitivas. Esas regiones no han sido eliminadas, sino que permanecen debajo, sin ostentar ya el control indisputado del cuerpo, pero aún activas.
La corteza cerebral no solamente ésta es el área más accesible del cerebro: sino que es también la más distintivamente humana. La mayor parte de nuestro pensar o planificar, y del lenguaje, imaginación, creatividad y capacidad de abstracción, proviene de esta región cerebral.
Así, pues, el neocórtex nos capacita no sólo para solucionar ecuaciones de álgebra, para aprender una lengua extranjera, para estudiar la Teoría de la Relatividad o desarrollar la bomba atómica. Proporciona también a nuestra vida emocional una nueva dimensión.
Amor y venganza, altruismo e intrigas, arte y moral, sensibilidad y entusiasmo van mucho más allá de los rudos modelos de percepción y de comportamiento espontáneo del sistema límbico.
Por otro lado -esto se puso de manifiesto en experimentos con pacientes que tienen el cerebro dañado-, esas sensaciones quedarían anuladas sin la participación del cerebro emocional. Por sí mismo, el neocórtex sólo sería un buen ordenador de alto rendimiento.
Los lóbulos prefrontales y frontales juegan un especial papel en la asimilación neocortical de las emociones. Como 'manager' de nuestras emociones, asumen dos importantes tareas:
·     En primer lugar, moderan nuestras reacciones emocionales, frenando las señales del cerebro límbico.
·     En segundo lugar, desarrollan planes de actuación concretos para situaciones emocionales. Mientras que la amígdala del sistema límbico proporciona los primeros auxilios en situaciones emocionales extremas, el lóbulo prefrontal se ocupa de la delicada coordinación de nuestras emociones.
Cuando nos hacemos cargo de las preocupaciones amorosas de nuestra mejor amiga, tenemos sentimientos de culpa a causa del montón de actas que hemos dejado de lado o fingimos calma en una conferencia, siempre está trabajando también el neocórtex.



Algunas ventajas de aplicar Inteligencia Emocional en las Empresas






  • La comunicación mejora:
    el trabajador se siente más persona, más feliz, más pleno y con mayor calidad de vida;
    aumenta la motivación; 
    las relaciones personales mejoran; 
    las personas se implican más en su trabajo y son más responsables y autónomas; 
    se mejora el clima laboral; 
    nuestro poder (especialmente el carismático) y nuestro liderazgo se ven reforzados; 
    aumenta la eficacia y eficiencia de las personas y de los equipos; 
    los procesos de cambio y de mejora continua se agilizan; 
    mejoran las relaciones con los clientes y con todos los públicos de la empresa; 
    mejoran un sin fin de pequeñas y sutiles cosas; 
  • y como consecuencia mejora la rentabilidad de la empresa.
    Cris Bolívar http://inteligencia-emocional.org/

sábado, 7 de junio de 2014

Cómo controlar la depresión y la ira de manera efectiva


 Inteligencia emocional
Según un estudio realizado en China, existe una forma rápida y facil de manejar los distintos estados emocionales. También serviría para tratar la fatiga, la ansiedad y el estrés.
Estudios recientes sugirieron que meses o años de meditación intensa pueden mejorar la capacidad de atención, pero algunos investigadores creen ahora que menos de una semana de prácticas de meditación integral de cuerpo y mente puede producir una notable mejora en el estado mental.
El estudio realizado a 40 estudiantes universitarios chinos descubrió que la participación en sesiones de 20 minutos de meditación integral durante cinco días
produjo una gran mejora en la atención y el estado de ánimo general.
Asimismo, la meditación integral habría generado menores niveles de ansiedad, depresión, ira y fatiga, en comparación con los estudiantes del grupo de control que practicaron ejercicios de relajación.
El doctor Yi-Yuan Tang de la Universidad de Oregon y sus colegas presentaron su investigación en la última edición de Proceedings of the National Academy of Sciences.
La meditación integral, explicaron los autores, "incorpora muchos componentes clave de técnicas para el cuerpo y la mente, incluyendo relajación corporal, ajuste de respiración, visualización de imágenes y ejercicios de circunspección, que mostraron amplios efectos positivos en la atención, las emociones y los comportamientos sociales en estudios previos". 


  "Esta combinación puede ampliar el efecto del entrenamiento por encima de los resultados obtenidos con sólo uno de esos componentes", agregó el equipo.
Así, después de sólo cinco días, los estudiantes del grupo de meditación integral mostraron mejoras significativas en pruebas de atención y estado de ánimo, superiores a las del grupo de control que realizó relajación.
Su reacción ante una situación límite mejoró también sensiblemente, como mostró el significativo descenso de los niveles de cortisona relacionados con el estrés.
Estos resultados después de sólo cinco días de entrenamiento "abren una puerta" a estudios sencillos y efectivos que busquen los beneficios de la meditación. 
Las conclusiones del estudio destacaron el valor potencial de la meditación integral para el control del estrés, la salud mental y corporal y la mejora de las capacidades cognitivas y de autocontrol, según el equipo de Tang.
"Nuestro estudio es coherente con la idea de que la atención, los procesos afectivos y la calidad de la conciencia del momento son habilidades flexibles que pueden entrenarse", finalizaron los autores.
Fuente: Reuters/ Infobae 

Aprender sobre las emociones


"Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad". Dr. Daniel Goleman
                                   
¿Cómo está usted?'  es una pregunta importante, tanto si nos la hacemos a nosotros mismos como si nos la formulan otros. '¿Cómo está usted?' nos pide que seamos capaces de describir nuestros sentimientos con palabras, que les coloquemos unas etiquetas que reflejen su variedad.  

 
  Una vez que somos capaces de reconocer nuestros diferentes sentimientos, nuestra posibilidad de controlarlos es mucho mayor. ¿Por qué es importante hacerlo? Porque su estado anímico influencia en gran medida lo que usted haga. Cuando usted está triste, se mostrará retraído. Cuando está contento, derrochará buen humor. Pero si usted no sabe cómo está, entonces tampoco sabe cuál es su forma de actuar más probable, y por tanto, no estará seguro de cómo ponerla en práctica.

Es importante recordar que aun las emociones llamadas 'positivas' pueden tener aspectos peligrosos o inconvenientes.
Por ejemplo: el entusiasmo, a veces, puede conducir a un comportamiento impulsivo. Imaginemos que en una reunión es presentado un proyecto que nos entusiasma tanto que nos ofrecemos voluntarios para dirigirlo, a pesar de que estamos saturados de trabajo. O la alegría que nos produce un ascenso, lo que hace que vayamos por ahí jactándonos ante nuestros colegas, uno de los cuales ha sido rechazado.

Podemos aprender muchísimo (y ejercer influencia) sobre nuestras emociones, así como aprendemos sobre matemáticas o marketing.

Entrenarse en el desarrollo de las aptitudes emocionales permite desarrollar la capacidad de manejar las emociones idóneas para cada acción y regular su manifestación, manteniendo el equilibrio emocional; transmitiendo estados de ánimo para generar actitudes y respuestas positivas; aprendiendo a evaluar el 'costo emocional' de situaciones y acciones; desarrollando destrezas sociales, forjando y manejando relaciones con clientes, proveedores, colegas, etc.; realizando un plan de aplicación en el terreno de nuestra esfera de influencia empresarial y laboral, extendiéndolo a la vida familiar y social.

De hecho, la estructura emocional básica puede ser modificada mediante una toma de conciencia y cierta práctica : los circuitos neurológicos involucrados pueden alterarse o reforzarse con la repetición de ciertos hábitos. Allí se abre una oportunidad única para desarrollar la Inteligencia Emocional: la infancia y la adolescencia son dos momentos críticos, pero en la madurez la mayoría de las personas pueden educar con ventaja sus emociones.

El aprendizaje es capaz de moldear, en definitiva, algunos aspectos importantes de la realidad emocional individual y colectiva

La aptitud emocional no se puede mejorar de la noche a la mañana, porque el cerebro emocional tarda semanas y meses en cambiar sus hábitos, no horas y días. Para llegar al punto en que un hábito nuevo reemplaza a otro se requiere cierta práctica. Los estudios clínicos realizados sobre cambios de conducta demuestran que, cuanto más tiempo pasa alguien esforzándose por cambiar, más durable será ese cambio. 

Cuando la persona tiene un conocimiento eficaz sobre la Inteligencia Emocional puede encauzar, dirigir y aplicar sus emociones, permitiendo así que las mismas trabajen a favor, y no en contra de su personalidad.

De esta forma, las emociones pueden guiar todas las actitudes de nuestra vida hacia pensamientos y hábitos constructivos, que mejoren en forma absoluta los resultados finales que queremos alcanzar.

Es un precioso instrumento para solucionar desde una situación desagradable con un empleado que trabaja con nosotros, o finalizar un trato con un cliente particularmente difícil, hasta resolver en forma definitiva y tranquila las difíciles situaciones familiares que muchas personas viven como algo destructivo, cansador y frustrante.

A causa de que las emociones, los pensamientos y las acciones se entrelazan, nuestras estrategias para forjar una educación emocionalmente inteligente deben hacer uso de varios principios a la vez. No se trata de un procedimiento simplista ni demasiado complejo, sino meramente realista y práctico.http://www.inteligencia-emocional.org/
Te doy la bienvenida al Blog de Inteligencia Emocional, de Graciela Victoria Barahona Andara.